lunes, 23 de mayo de 2016

Confidencias III


«Hubiera adivinado el tacto de tu piel pálida- aun sin sentirlo- de tanto soñarlo, igual que hubiera podido conocer la tersura de tu carne prieta o el cálido palpitar de tu vitalidad. Hubiera sabido cómo eras incluso sin haber estado nunca cerca de ti, de tantas veces como te di forma en la eternidad de mis noches»

Ciertamente eras tú el desvelo de mis noches, así como el único rostro de mis días.

Sin embargo, aquella noche, desapareciste.

Han pasado treinta días exactamente desde tu última conexión y, el administrador acaba de desactivar a tu avatar. Aunque quisieras, ya no podrías volver a jugar con él. Tendrías que crear un nuevo personaje y entonces… ya no serías tú. Mi caballero.

Tu muerte virtual supone el abandono para mí. Mi vida ya carece de sentido en este mundo.

Después de todos estos meses, todo terminó en esa maldita Montaña Negra. Y no lo comprendo. Habías vencido. El único caballero que había conseguido llegar. Donde nadie había estado jamás. Quizás por eso el administrador, celoso de tanto poder, decidió bloquear a tu avatar justo cuando lo habías logrado todo.

Tanto tiempo juntos, el uno para el otro. Éramos como uña y carne en la distancia. Tú me enseñaste que había un más allá, que de forma paralela a mi existencia gris, anodina, solitaria, existía un mundo de color, de aventuras, de vida. Sólo había que atreverse a traspasar la barrera. Entonces conocí a tu yo virtual. Él me inició en este mundo de honor, de lances, de princesas, donde el Último Dragón podría existir por toda la eternidad, cada vez que ante él se presentase el Último Caballero. Desde entonces no había nada más que tú y él. Tú me despertabas, él me dormía, tú me entendías, él me mostraba el camino.

Pero vino esa noche. El Último Caballero no volvió. El Último Dragón se desintegró y la Princesa desapareció como si nunca hubiera existido.

En aquella cueva acabó mi vida, y ahora sólo queda una triste niña al otro lado del espejo, gris, anodina, vacía, encadenada a la roca en la oscuridad, una Andrómeda sin Perseo que la pueda salvar.

Ahora entra el aire en mi cuarto a través de la ventana. Hacía más de un mes que permanecía cerrada a cal y canto. La luz me hace daño en los ojos. Por eso los cierro. Por eso y porque me da miedo mirar al vacío. Si los abro…, no podré saltar.


 
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30 comentarios:

  1. Aplausos. Sensacional. Desde luego que tu relato da para muchísimas reflexiones. El amor, las relaciones, la identidad, las idealizaciones, la soledad, los sentimientos, la desaparición, la muerte, la devastación, el sinsentido, el vacío, las preguntas sin respuesta, la insoportable levedad del ser...todo en la vida y el mundo "reales" pero trasplantados, enfocados y probablemente magnificados en esta dimensión digital, que de por sí ya es una dimensión paralela. Andaba yo en ciertas reflexiones y en ciertas tesituras con cierta persona -que sabrá perfectamente de qué estoy hablando- sobre cuestiones muy parecidas o idénticas a las que planteas. Y es que podríamos decir que como seres reales y que palpitamos, y para decirlo de forma sencilla y plana, los sentimientos traspasan las pantallas. Los sentimientos, las identidades, las relaciones, los problemas de cualquier tipo que podamos tener las personas más allá del ordenador o dispositivo. Y así podemos percibir, sentir o intuir cosas en un bloguero o bloguera, como su tristeza, o dolor, o soledad, o entusiasmo, o ilusión, o sentido del humor, o energía. Y nos alegramos, o preocupamos, o entristecemos, o nos desesperamos y destrozamos como en tu historia. Signo de los tiempos, Sign of the Times que diría el desaparecido Prince. Todo esto tiene un toque también de ciencia ficción, Blade Runner, entidades ya medio robotizadas, androides o inteligencias artificiales, por qué no. Camino de todo ello vamos si dejamos nuestra parte carnal al otro lado, oculta. O de inmersión en esa dimensión paralela o digital. Incluso hay una película donde un hombre se enamora literalmente de su asistente digital ("Her"). Bueno, me estoy yendo por los cerros de Úbeda. Me encantó, pero dile a la princesa que haga el favor de no saltar, si quieres le pasas mis links (jajaja...).

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    1. Muchísimas gracias por esos, creo que inmerecidos, aplausos, compañero. La verdad es que los lectores, más que el autor, hacen gran parte del arte de escribir. Tú ya lo sabes pero, cuando escribes algo, ni por asomo estás pensando en todas las sensaciones, impresiones, ideas, reflexiones, etc. Que llegas a generar en cada lectura. Es impresionante. Por otro lado, no puedo estar más de acuerdo contigo en que los sentimientos traspasan las pantallas. Le vemos día a día en nuestro devenir bloguero. Yo comencé en esto porque, simplemente, lo reconozco, quería compartir mis cuentos y recabar opiniones… pero me he encontrado mucho más. Y no, no te estás yendo por los cerros de Úbeda. De hecho, estoy preparando una segunda parte a otro relato mío, “Lily Mod” (por ahí está colgado) en el que, precisamente, incido en ese tema, la relación “sentimental” que puede llegar a crearse entre hombre y máquina. Es un relato un poco en la línea de Blade Runner.
      Un gusto leer todas tus reflexiones y puntos de vista. Agradezco y valoro mucho el tiempo que me dedicas y tus valiosas apreciaciones, no lo dudes.
      Y bueno… para tu tranquilidad, te diré que la princesa no saltó. Alguien llegó para impedirlo alertado por una corriente de aire. Muchas veces pensamos que estamos solos, pero no es así, afortunadamente. Ella, en su prosaica vida gris, anodina, vacía, no lo estaba y, en este caso, sí hubo un final feliz. Creo que le gustarán tus links.
      Muchas gracias amigo, un abrazo

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    2. ¿Qué tal? Antes que nada, permíteme que insista en que esos aplausos son merecidos, de verdad. Tu relato invita a muchas reflexiones y a la vez despierta supongo muchas cosas distintas en nosotros, dependerá de las circunstancias, carácter o del pasado de cada uno. Sí que es verdad que es bastante sorprendente y muy gratificante todas las sensaciones y respuestas que puede provocar lo que uno escribe en los lectores. Muchas veces supera las expectativas. Hay un bloguero en wordpress (antoncaes) cuyo lema es (atención): "No soy lo que escribo, soy lo que tú sientes al leerme". Genial frase. No te "preocupes" por el tiempo que emplee comentando, voy sobrado y a las cosas con gusto uno no se resiste. Me alegro que la princesa se salvara en un final feliz. Desde luego que toda esta temática, relacionada con la propia soledad, los sentimientos e internet y la búsqueda de otros mundos, identidades y felicidades da para mucho. Un abrazo, Isidoro.

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    3. Pues acepto los aplausos con la correspondiente reverencia. No puedo estar más de acuerdo contigo compañero, en todo lo que has dicho. Está claro que la comunicación nunca es unilateral. Y el lema del compañero bloguero me parece muy acertado en ese sentido. Lo cierto es que toda esta temática relacionada con esa soledad, internet, la búsqueda de otros mundos, de otras vidas, etc, me atrae bastante, y estoy seguro que no voy de deja de tocarla en alguna que otra ocasión… Está claro que a cada uno nos afecta de una manera particular, pero todos estamos en el meollo.
      Un abrazo amigo

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  2. Me has hecho pensar en la gente(iba a decir jóvenes pero no sólo) que se siente sola y se inventa un mundo alternativo porque no sabe salir de su aislamiento y, cuando éste le falla, se encuentra perdida. Me gusta mucho cómo lo planteas, con delicadeza y sin aspavientos. Tal vez por ello impacta más el final. Enhorabuena, Isidoro. Un abrazo muy grande

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    1. Hola Ana
      Escribí esta extraña trilogía un poco con la idea de ir cambiando continuamente el punto de vista del lector sobre quién contaba la historia, haciendo que las confidencias de distintos personajes fueran la excusa para una misma reflexión: ese mundo alternativo, sustitutivo de la realidad, que lo mismo puede crear, que destruir. Me ha gustado mucho que califiques de delicado y sin aspavientos mi texto porque, es eso precisamente lo que quería transmitir en consonancia con la crudeza del final. No me gustan los arranques melodramáticos, sino más bien, desarrollar la escena con la dramática “naturalidad” con la que se llevaría a cabo en realidad.
      Un placer y un orgullo contar con tus lecturas y tus palabras, ya lo sabes
      Muchos besos

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  3. Bella reflexión sobre la soledad y la búsqueda de una realidad en la que sentirse querido, amigo Isidoro. En tu relato la protagonista encuentra su otro yo, más feliz y vivo que el real, en un juego de ordenador, de los que tanto abundan actualmente. Pero bien podría haberlo encontrado en una peña futbolística, un tablero de ajedrez, un Sálvame (deluxe, naranja o limón), un grupo neonazi o un libro de caballería, como nuestro Caballero de la Triste Figura.
    Espero que el aire que de nuevo entra en la habitación renueve su yo real y le de fuerzas para buscar la felicidad en los pequeños placeres que podemos encontrar en el día a día.
    Un abrazo fuerte, amigo.

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  4. Bella reflexión sobre la soledad y la búsqueda de una realidad en la que sentirse querido, amigo Isidoro. En tu relato la protagonista encuentra su otro yo, más feliz y vivo que el real, en un juego de ordenador, de los que tanto abundan actualmente. Pero bien podría haberlo encontrado en una peña futbolística, un tablero de ajedrez, un Sálvame (deluxe, naranja o limón), un grupo neonazi o un libro de caballería, como nuestro Caballero de la Triste Figura.
    Espero que el aire que de nuevo entra en la habitación renueve su yo real y le de fuerzas para buscar la felicidad en los pequeños placeres que podemos encontrar en el día a día.
    Un abrazo fuerte, amigo.

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    1. Qué razón tienes amigo Bruno. Los ultramodernos videojuegos no son más que uno de tantos ejemplos que llevan mucho tiempo con nosotros. Uno más a añadir. Como ya he dicho, aquí termina esta trilogía de Confidencias, entre otras cosas, porque me quedo sin personajes que puedan contar su historia, je, je, y creo que ya he rizado bastante el rizo. Más bien es un tirabuzón. Se trataba precisamente de plantear esa doble realidad aunque sin pretender llegar, por supuesto, a la genialidad y riqueza de matices de la obra de Cervantes.
      Me alegra que hayas disfrutado con ella
      Nosotros, de alguna manera, también tenemos una doble realidad, en la red y nuestra vida real (como bien plantea el amigo EER RYY), pero afortunadamente… es otra historia.
      Un fuerte abrazo

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  5. Coincido totalmente con vuestros comentarios, saludos.

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  6. Me parece magistral tu relato, la manera que has tenido de enfocarlo, me ha gustado tanto que lo he leído varias veces porque en parte creo que me siento un poco identificada...

    En este mundo virtual en el que te vas adentrando poco a poco sin querer, y vas descubriendo avatares y te das cuenta que, detrás de ellos hay personas de carne y hueso con sentimientos, personas que escriben para desahogarse o porque tal vez se encuentran solas que necesiten de la compañía de otras personas para evadirse de sus problemas reales...

    Y lees sus textos y te hacen soñar tanto que sin querer te metes dentro de sus personajes y ... por unos instantes te hacen olvidarte de la realidad y de los problemas personales...

    Y vas haciendo amigos a través de las letras y los vas cogiendo cariño pero de repente te das cuenta que un día dejas de ver su avatar, que ha desaparecido su blog... y el mundo virtual se desvanece para ti... Tantas veces ha ocurrido en este mundo bloguero... y da tanta pena no volver a ver ese perfil ni ese blog, sobre todo, en algunos de los casos, desde los años que llevo en bloguer cuando ves que esa persona se ha ido no solo del mundo virtual sino para siempre... es muy triste...

    Gracias por dejarme acurrucar en tus letras durante por unos instantes disfrutando de tu relato, que me ha permitido detenerme a reflexionar, ha sido un placer leerte y gracias por los interesantes comentarios que dejas en mi blog, que me encantan, mil gracias.

    Un beso.

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    1. Yo también te doy las gracias María, porque todo es mutuo, y por supuesto es un placer tenerte por aquí leyendo y comentando. To también me he leído varias veces tu comentario antes de contestar. Estoy contigo. A fin de cuentas, lo que nosotros hacemos en la red es compartir: cuentos, reflexiones, ideas, inquietudes, sentimientos… nuestra vida a fin de cuentas. Aunque, en este caso, tenemos la ventaja de poder hacerlo con un “avatar” un perfil creado, un alter ego que resguarda nuestra vida real (bueno, más bien física, porque real también es ésta) y nos permite jugar a ser como queremos ser. Pero claro, todo tiene su pago, nada es gratis. Esto, a fin de cuentas, son vínculos. Y los vínculos hunden sus garfios dentro de ti, en tu alma. Y claro que coges cariño al resto de “avatares” con los que compartes. Además, son vínculos que trascienden lo físico, lo tangible. En cierta ocasión, una psicóloga me dijo que, si dos personas que únicamente se relacionaban por la red, se conocieran físicamente, establecerían una relación totalmente distinta, que empezaría de cero. Yo dudé y le dije que siempre había cosas que seguirían compartiéndose, pero me dijo taxativamente que sí, pero que la relación afectiva comenzaría de cero y habría que volver a compartir todo eso de nuevo para que se pudiese incorporar a la nueva relación, que podría funcionar o no, independientemente de la anterior conexión a través de la red…
      No sé, muchas cosas se me vienen a la cabeza con todo esto, pero no quiero alargarme en exceso porque a fin de cuentas, no estoy escribiendo más que un comentario, je, je
      En todo caso, muchísimas gracias por compartir tus pensamientos María. Un placer sin duda leerte. Hasta la próxima
      Besos

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  7. Vamos a ver, ¡éstos sí que se toman en serio la ficción! Yo que creía que nada más el caballero era quien estaba aquejado del mal, pero resulta que el único que vivía en plena concordancia con el mundo que lo rodeaba era el dragón. A saber de qué escaparían en su mundo real para encontrar consuelo y resguardo en uno ficticio... aunque ya me lo imagino y no los censuro del todo, la virtualidad tiene cierta magia (y también mucho truco). No me esperaba que la serie acabase tan pronto, debe de habérseme contagiado algo de la nostalgia de los protagonistas hacia su universo encantado paralelo porque sigo ansiando que hubiesen tenido alguna clase de continuidad los entresijos épicos de la historia. ¡Genial el relato, me encantó! ¡Un abrazote, Isidoro!! ;)

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    1. Ja, ja, ja, si es verdad Fritzy. Al final, resulta que tan sólo el dragón, el que comienza contando la historia, era realmente consciente de su condición y de su papel en esta historia. Me ha gustado mucho esa frase tuya de que la virtualidad tiene cierta magia pero mucho truco. Es genial y refleja a la perfección el mundo al que nos referimos. Por ejemplo, en tus escritos yo creo que hay más magia que truco, pero claro… también puede ser que, detrás de ese nombre y simpático avatar que nos muestras, exista un consagrado y galardonado escritor/a que, cansado de fama y dinero, ofrece sus magníficas creaciones de forma gratuita a todo aquel que tenga la suerte de caer en su página. En cualquier caso, un placer el conocerla amiga. Y siento haberte dejado con la miel en los labios. La historia podía haberse alargado hasta el infinito, como uno de esos videojuegos, pero creo que con esta última vuelta de tuerca, quedó cumplido el objetivo. Pero no te preocupes, que tengo más juegos en mente, je, je
      Un fuerte abrazo

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  8. He hecho la lectura al revés, primero este y después los anteriores. Para mi has descrito muy bien la soledad, esa soledad tan intensa que hace que uno se agarre a un clavo ardiendo, en este caso esos contactos virtuales, que verdaderos o ciertos, para los que están solos se convierten en el único motivo de estar bien.

    Me has hecho reflexionar sobre esos adolescentes que encerrados en sus cuartos solo viven a través de videojuegos y que se aíslan tanto que no saben vivir en el mundo real. Es una auténtica adicción de la que cuesta mucho salir.

    Muy bien contados a través de ese mundo paralelo que se han construido, que pena esa eliminación del avatar, está tan bien contada que sientes la tristeza que se está viviendo ante esa desaparición.

    Un saludo

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    1. Ése es el tema Conxita, una realidad alternativa, virtual, que poco a poco va dejando de ser alternativa para ser la principal. El sujeto abandona casi por completo su vida cotidiana, hasta puntos que pueden parecer exagerados . Yo he conocido casos reales y la adición se convierte en patología, fobias sociales, trastornos de personalidad y depresiones ante la carencia que, en casos extremos, los pueden llevar a intentos suicidas. Como todo, las nuevas tecnologías tienen sus ventajas, pero es necesaria una “guía de usuario”, porque pueden provocar problemas serios.
      Muchas gracias por la visita y tus siempre interesantes comentarios compañera. Es un placer recibirlos, ya lo sabes
      Besos

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  9. Yo he pensado todo el tiempo en una relación de amor virtual en el que ella encuentra algo más interesante en la vida real y se olvida de todo, mientras que él cena sólo y delante del monitor del ordenador esperando a que ella se vuelva a conectar. Por alguna razón, esto es a grandes rasgos lo que evoca tu texto en mi. Y por Diox que no quisiera terminar así.

    ¿Cómo lo haces para obligarnos a revivir tan dispares situaciones? ¿es que puedes escribir de todo sin esfuerzo? Casi empiezo a pensar que sí, Isidoro. No terminemos con el tipo que digo, ¿vale?

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    1. Espero no terminar así tampoco, Holden. Vamos a centrarnos en “la vida real”, aunque… ¿Qué es la “vida real”? Yo también he pensado muchas veces, en la red también se crean relaciones y detrás de ese “avatar” hay una persona, pero claro, tú, lo único que tienes es esa imagen virtual. Sí eso desaparece, te quedas sin nada… Bueno, tienes razón, no nos vamos a poner en plan negativo. Los mejor es disfrutar de lo que se tiene cuando se tiene. Y ahora lo que tenemos es esto.
      Me gusta escribir de todo, pero esfuerzo si me cuesta. Algunas veces más que otras, eso sí. ¿Qué te voy a contar que tú no sepas? En cualquier caso, que te digan estas cosas infunde mucho ánimo. Muchas gracias colega
      Un abrazo

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  10. Vuelves a tocar el tema de la realidad virtual y el peso que tiene en nuestras vidas en la sociedad de hoy día, presumo que es una cuestión que te interesa y te atrae. Y lo haces de una manera magistral, con un relato donde las palabras y las sensaciones fluyen como el agua, que nos mete en la piel de la protagonista. Pero lo mejor de todo es el final, cuando parecía que la liberación virtual llegaría a la vida de la chica y por fin volvería al mundo real, nos la presentas escapando de una existencia que para ella ha perdido el sentido. Me ha gustado mucho. Un abrazo compañero.

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    1. Efectivamente Jorge, es un tema sobre el que estoy sensibilizado, se puede decir, por cuestiones personales además (dicho en plata, que me toca los…). Conozco casos y he tenido que investigar algunas cosas. Hay ciertas plataformas de juego online que están denunciadas por diversas asociaciones dado que fomentan la adición entre sus usuarios, de forma intencionada, mediante distintas técnicas, para tenerlos enganchados el máximo tiempo posible. Todo por interés económico. Todo vale. No son sólo adolescentes los afectados (que ya es bastante), sino también personas adultas. Hay muchísima gente con problemas sociales, emocionales, etc. Que, sin llegar a tener problemas “serios” en principio, son carne de cañón para estos buitres…
      Bueno, no quiero ponerme en plan víctima y creo que el relato lo dice todo. Quizás he dejado un final muy negro, pero mi intención era precisamente que resultase impactante.
      Es curioso, porque Confidencias I fue un relato corto que escribí hace años para un concurso literario y sin continuación. Mira por donde, cuando me planteé un relato sobre este tema, pensé en cerrar el círculo de aquella primera historia de fantasía en la que un dragón contaba su propia historia. Al final, las confidencias han sido más de las previstas, je, je
      Un fuerte abrazo paisano

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  11. La segunda entrega de este relato fue la primera vez que te leí. Recuerdo que aquella noche soñé que estaba en la playa, miraba el mar desasosegado del invierno y, desde el horizonte, se aproximó una silueta volando. Primero pensé que era una enorme gaviota pero al acercarse me di cuenta de que era un dragón. Entonces, con esa extraña construcción que tiene los sueños, ya no estaba frente al mar sino delante de un montón de rocas, como esas que se colocan en los puertos para ganarle terreno al agua, y estaba rodeada de docenas de dragones grandes y pequeños que, como un enjambre, volaban sin orden ni aparente razón en aquel espacio. En mi sueño era claramente invierno, pero hacía un calor creciente. Y se escuchaba un inquietante silencio.
    Quizás es por eso, porque me regalaste un sueño extraño, que me resulta tan especial esta historia.
    Quizás es porque gracias a él empecé a conocerte.
    Quizás porque habla de fantasía, de gente perdida que encuentra un camino nuevo y lo recorre volviendo a perderse en el.
    Quizás porque evocas tanta desesperada soledad que es fácil sentirse identificado.
    Quizás porque tu relato nos recuerda lo frágil que es la vida, real o virtual.
    Quizás porque en este cuento, a lo largo de sus tres entregas, has construido tres personajes que nos reúnen a todos en distinta medida, porque todos somos princesas, niñas abandonadas, héroes y dragones. Todos los que escribimos construimos destino en cada paso, nos lleve dónde nos lleve. Sabemos que lo importante es el camino, que el destino es aleatorio.
    Hoy no voy a comentar nada sobre la forma maravillosa de narrar, la magníficamente bien que realizas la transición (pese a lo difícil) entre lo virtual y lo real, los completos personajes ni la evidente profundidad de la historia, eso ya lo han hecho mejor que yo otros lectores.
    Hoy solo voy a darte las gracias por todos estos meses que llevo leyéndote, por todas las narraciones, por tu dedicación y el cuidado que pones en cada palabra, por hacerlo tan bien, tan bello y tan intenso.
    Besos, amigo.

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    1. Hace tres días que leí tu comentario, pero sólo tenía el móvil para contestarte, y no me gusta escribir con él. Pensé que en este tiempo se me ocurriría una respuesta que pudiese expresar todo lo que sentí al leerlo. No ha sido así. Ahora, como el escritor al que las musas han abandonado, me enfrento a la página en blanco, y a un imperativo: ¡Sea lo que sea, escríbelo ya! Y sin meditar demasiado, sigo escribiendo…
      Comentarios así son los que me hacen pensar que yo también vivo inmerso en una realidad virtual alternativa, porque, ¿dónde sino, es posible establecer un vínculo de comunicación como éste? Si tú eres capaz de soñar con los dragones que yo imagino, quizás más real que esta habitación donde estoy escribiendo, sea ese sueño que compartimos.
      Más que visitas en el contador, o premios en la galería, es por esto que vale la pena robarle horas al sueño. Porque tú lo has expresado a la perfección: “todos los que escribimos construimos destino a cada paso, nos lleve dónde nos lleve. Sabemos que lo importante es el camino, que el destino es aleatorio” (qué frase más hermosa) El camino está aquí, en este comentario que estoy escribiendo. El premio está ahí, en ti que lo lees, que expresas todos lo que mis letras te hacen sentir, que sueñas, y compartes tus sueños conmigo.
      Muchas gracias por estar ahí. Ni te imaginas lo que aportas a esta persona que escribe detrás de un avatar.
      Un montón de besos

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  12. Poco pedazo del pastel me han dejado para comentar jaja. Bueno, el mundo virtual no deja de ser una extrapolación del real, donde cada persona termina por mostrar rasgos de su personalidad, o bien vuelca en la red distintas cosas que le pide el cuerpo o la mente. En nuestro caso elegimos dedicarnos en la blogosfera a narrar historias, y un encanto de ello es la cantidad de interpretaciones que cada persona pueda hacer de lo que se cuenta.

    En este caso no cabe duda de que la princesa es una mujer atrapada en el mundo virtual, que finalmente convirtió ese mundo virtual en el real, un poco como la mujer del prota en "Origen", que de tanto vivir en los sueños confundió el mundo real con el ficticio. Me ha alegrado saber que al final no saltó por la ventana, y me gusta pensar que desde entonces empezó a vivir la vida de verdad. ¡Un saludo!

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    1. Ja, ja, lo siento Jóse, no te hemos esperado para repartir la tarta... pero no te preocupes, que siempre dejo un pedazito en la nevera para el que no ha podido venir antes. Tienes razón, yo también he descubierto que, una gran parte del placer que me aporta la publicación en blog, son las reflexiones, comentarios enriquecedores, críticas, halagos, que fluyen cada vez que publicas una entrada. Estoy conociendo a gente que vale mucho la pena por estos lares ¡Cuánto me gustaría tener más tiempo para leer mucho más!
      Pues sí. En este caso, la princesa no saltó, pero quise dejar el relato justo en ese momento, porque quería invitar a la reflexión. Ya sabes.
      PD: He leído tu entrevista en el blog de María Campra. Entiendo y comparto tus motivaciones. Te deseo todo el éxito en tu empresa bloguera, compañero
      Un fuerte abrazo

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  13. Y yo que pensaba que llegaba tarde a tu blog y no hay nada nuevo, pero aprovechao para darte las infinitas gracias por tus interesantes comentarios que dejas en mi blog, que la verdad me gustan mucho y me encanta charlar con tus reflexiones.

    Muchos besos.

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    1. Voy a mi ritmo, ya sabes. Un relato cada dos semanas, así que este lunes tendrás uno nuevo. No doy más de sí. Pero me tendrás en tu blog, por supuesto. Ya tengo cosillas tuyas pendientes de leer creo, así que, a ver si meto la quinta y me paso
      Muchos besos María
      PD: Siempre me leo las respuestas. Me gusta.

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  14. Me fascina tu texto
    Me asombra como has resumido de una manera impecable
    cada momento tuyo
    como escritor
    brindo por tus letras
    Y por Vos

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    1. Muchísimas gracias por tus palabras amiga
      Ya sabes, pero te repito, que es un placer contar contigo en esta tú página. Aunque ya sé que me lees asiduamente, es un lujo que dejes tus impresiones escritas por demás
      Un montón de besos

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  15. Hola Isidoro, aunque tarde, voy llegando a tus entradas anteriores. Justo ayer escribí un relato para un concurso que iba también de esta "second life" o segunda realidad en la que se ha convertido la red, tan importante que llega a apoderarse de la primera y a ocuparla, con sus tentáculos semiinvisibles y tentadores.

    Me ha gustado mucho cómo expresas las emociones de un juego que acaba tomando el control sobre los jugadores.

    Muchos besos.

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    1. Aquí te veo de nuevo compañera. De tarde nada. yo, con que la gente lea mis últimas entradas, ya me doy por satisfecho. Imagínate cuando me encuentro comentarios en relatos más antiguos. Un placer.
      Esta trilogía se basa, comenzando con la ficticia historia del dragón, que para él no es más ficticia que la existencia de su propio héroe, ja, ja, precisamente en lo peligroso de esa dualidad o vidas paralelas. Por desgracia, como he comentado, conozco casos y, me parece un peligro que se cierne sobre nosotros (sobre todo en las generaciones que ya han nacido bajo el yugo de internet) sin que nos demos cuenta. Tú lo has expresado muy bien: sus tentáculos invisibles.
      Me alegro que te haya gustado el relato Manoli y te estoy muy agradecido por el tiempo que has dedicado e visitarme y leerte mis cosas. Como siempre, un placer. Muchos besos
      PD: Te deseo suerte en el concurso. Cuando lo liberes, espero que me dejes leer ese relato. Tengo, además, uno pendiente de leerme que has publicado en tu blog, que no se me escapa, je, je

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